
Este hotel de lujo, romántico y confortable, cuenta con salones comunes con chimenea y unas vistas fantásticas del paisaje. En el bar del hotel, con su ambiente casero y agradable, podrá disfrutar de una copa o un café después de cenar. En la sala Sutherland hay un restaurante exclusivo. Los frescos del techo se remontan al año 1903, cuando George y Elisabeth Sutherland heredaron la casa de su padre, James Wolfe Murray. En la primera planta está la biblioteca, la joya de la casa, decorada con sofás y sillones de cuero. Aquí podrá leer el periódico o conectarse a Internet desde el punto de acceso a la red inalámbrica. Hay un ascensor nuevo, que conecta todos los pisos excepto el último, al que se llega a través de un pequeño tramo de escalera. Este hotel se construyó en el 1861, tiene 4 plantas en las que se reparten un total de 14 habitaciones, 3 de ellas suites júnior. Dispone de un jardín y una terraza, un hall de entrada con área de recepción abierta 24 horas, caja fuerte y guardarropa. Aquellos que viajen por negocios pueden hacer uso de la sala de conferencias. También cuenta con servicio de habitaciones y de lavandería. Además, hay un sótano para guardar bicicletas y un aparcamiento.
El hotel es una antigua casa señorial de estilo victoriano. Está situada en una zona tranquila ideal para excursiones por la frontera escocesa, a Edimburgo, a la capilla Rosslyn y a la destilería Glenkinchie. A 5 km hay varios bares y restaurantes y a la parada de transporte público más próxima se llega fácilmente andando.
En el cuarto de baño hay un calentador de toallas, secador de pelo, albornoz, zapatillas, toallas y artículos de aseo de Molten Brown. Según la habitación que elijan tendrá bañera y ducha, ducha en la bañera o sólo ducha. Todas las habitaciones ofrecen los mejores estándares e instalaciones como teléfono de línea directa, TV vía satélite o por cable, radio, plancha pantalones, una pantalla plana en la pared y conexión a Internet de alta velocidad, cama doble o extra grande, caja fuerte, calefacción central y aire acondicionado. Dispondrá de una cesta de fruta fresca en la habitación y agua mineral. Se sirve té y café gratuitamente durante todo el día. Las habitaciones están decoradas en colores tierras y claros, que reflejan los colores del paraje que rodea el hotel. Desde todas las habitaciones se ve el jardín y las colinas, una vista inigualable en todas las estaciones del año.
En el hotel encontrará una catarata, un palomar histórico y protegido, una pista de croquet y campo de golf y de pitch. El jardín del siglo XVI es uno de los más antiguos de Escocia, conserva un invernadero victoriano de cristal, además puede jugar al ajedrez, las damas y a la petanca. En el bosquecillo de los alrededores se ven por las mañanas animales que salen a beber al río Tweed. Este río es famoso entre los aficionados a la pesca. Los Scottish Borders son un paraíso para los amantes del senderismo. Son parte del patrimonio nacional escocés. La capilla Rosslyn está a 16 km, es una capilla única y conocida en todo el mundo por su belleza y sus tallas de madera, así como por su aura mágica y secreta. En el hotel se facilitan bicicletas y cestas de picnic. Los aficionados al golf tendrán una gran variedad de campos donde elegir. También puede montar a caballo y practicar tiro con arco. Los más pequeños lo pasarán en grande con el animado programa de animación.
Por las mañanas se ofrece desayuno. Tanto al mediodía como a la hora de cenar, puede elegir a la carta o un menú. Además, se sirve comida dietética y platos especiales. Se puede reservar en régimen de pensión completa o media pensión.
Galashiels, Kelso, Peebles