
Esta casa flamenca del siglo XX en el mismo corazón de Brujas, ha sido renovada con gran talento y ahora es un pequeño hotel soberbio escondido al fondo de una calle lateral. Un hotel dirigido por una familia, con un cálido ambiente y la sensación de que los huéspedes son lo más importante. La decoración interior, en estilo borgoñón, es rica en lámparas de araña, techos de moldura y antigüedades, suelos barnizados y maravillosas alfombras. Aparcamiento privado y garajes.










Brujas, Torhout